Organización Exponencial III: Algoritmos

Algoritmos es la tercera parte de la serie Organización Exponencial, inspirada en el libro Exponential Organizations: Why new organizations are ten times better, faster, and cheaper than yours (and what to do about it), de Salim Ismail. En este se repasan las características en las que se apoyan las nuevas organizaciones para irrumpir y transformar industrias enteras en cuestión de pocos años.

Los algoritmos nos ayudan a ser más eficientes reduciendo tiempo y automatizando procesos, tareas y actividades no relevantes para la propuesta de valor de nuestro negocio.

Puedes seguir esta serie si te suscribes por email, nos sigues en facebook o twitter. La serie se compone de:

  1. Organización Exponencial: Como Crear una Empresa Mejor, Más Rápido y Más Barata
  2. Personal bajo demanda.
  3. Comunidad y grupos.
  4. Algoritmos.
  5. Externalizar activos.
  6. Compromiso.
  7. Interfaces.
  8. Paneles de control.
  9. Experimentación.
  10. Autonomía.
  11. Social.

Algoritmos

Desde mi punto de vista los algoritmos son el apartado más complejo de aplicar para muchos lectores, especialmente aquellos que son ajenos al mundo tecnológico.

¿Que es un algoritmo? De Wikipedia:

Es un conjunto prescrito de instrucciones o reglas bien definidas, ordenadas y finitas que permite realizar una actividad mediante pasos sucesivos que no generen dudas a quien deba realizar dicha actividad.

Como podemos ver en la definición es muy parecido a un método (palabra con la que todos estamos más familiarizados). Pero la realidad es que el mundo funciona por medio de algoritmos, el más famoso probablemente sea el Pagerank de Google, que ha hecho que la empresa sea hoy un gigante y ejemplo de innovación.

Absolutamente todos los servicios (banco, envíos de paqueteria, móvil, facebook, google, …) que funcionan de manera automática como por arte de magia se basan en algoritmos “autónomos”, funcionan sin superivisión humana. También son algoritmos las instrucciones que recibe un trabajador de su jefe, pero a diferencia de los escritos en código y ligados a un ordenador, los trabajadores dependen de la capacidad humana.

Con el paso de los años iremos viendo como cada vez más tareas asociadas a humanos son sustituidas por algoritmos (y también por maquinas), como por ejemplo los conductores profesionales, con la llegada de los coches inteligentes.

Diagrama de Flujo
Diagrama de Flujo

Los algoritmos se representan de manera gráfica con diagramas de flujo, algo a lo que todos estamos más familiarizados aunque el contenido varié según nuestra especialidad.

La imagen de la derecha representa perfectamente cualquier algoritmo y la podemos utilizar como inspiración para representar cualquier actividad de nuestro negocio.

 

¿Donde Aplicar Algoritmos, Cuales Aplicamos y Cómo los Creamos?

Esa es la pregunta del millón y es aquí donde surgen dificultades. En primer lugar para pequeños negocios y autónomos hay que ser exigentes y muy sistemáticos con la optimización del tiempo, no vale con considerarlo. Eso nos llevara a transformar un diagrama de flujo (como el anterior) en una estructura de descomposición del trabajo (como el siguiente), el cual se parece al anterior, pero además incluye tiempos y costes.

EDT
EDT

La imagen de arriba pertenece a un EDT (Estructura de Descomposición del Trabajo) que realice para un presupuesto de diseño y desarrollo web que me encargaron. Para mi es una herramienta fantástica para calcular las horas y poder comunicar al cliente el trabajo que implica el proyecto.

Además de servirme para estimar el presupuesto, el tiempo y comunicar al cliente (que no es poco) me ha ayudado mucho a descubrir cuales son:

  • Fortalezas (las que considero mis actividades clave).
  • Debilidades.
  • Puntos a optimizar.

Y todavía un paso más allá se puede hacer un EDT de cada sub-tarea, y por supuesto eso es lo que he ido haciendo durante los últimos meses. Hacerlo me ha permitido encontrar herramientas para problemas concretos, saber a que persona preguntar y el que preguntar, eliminar distracciones y tareas innecesarias, y como resultado he reducido el tiempo de producción en un 40% durante los últimos meses, y esta semana he conseguido implementar otro pequeño “algoritmo” que me solucionara muchos problemas de aquí en adelante.

Conclusión

Si bien es cierto que las nuevos tecnologías van un paso más allá y están atadas a la creación de algoritmos que solucionan problemas complejos, no me parecía relevante.

La realidad es que no es necesario ser matemático, programador o tener un programa para hacer algoritmos. Con papel y bolígrafo podemos obtener una visión global de lo que hacemos bien y lo que hacemos mal, y a partir de ahí comenzar a mejorar.

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